PSOE y PP percibieron casi las tres cuartes partes de la financiación pública de las distintas administraciones, según el informe del Tribunal de Cuentas. Esto no incluyoe subvenciones a distintas fundaciones y asociaciones dependientes de la red de estos partidos, ni los créditos perdonados por distintos bancos y donaciones de empresas.
Las fuerzas políticas percibieron 193 de euros de las diferentes administraciones públicas en concepto de subvenciones electorales y para gastos de funcionamiento y de seguridad. Así se recoge en la última memoria del Tribunal de Cuentas presentada ayer ante la Comisión Mixta Congreso-Senado y que corresponde al ejercicio del 2006. De esta suma, 184,5 millones correspondieron a los partidos con representación en las Cortes Generales, y los dos partidos mayoritarios acapararon el 72% de estos recursos.
En mitad del debate sobre la propuesta del líder de la oposición, Mariano Rajoy, de recortar las subvenciones a los partidos y de suprimir los gastos de precampaña electoral, el órgano fiscalizador de las cuentas de las formaciones políticas presentó un detallado informe en el que los socialistas, con más de 72 millones de euros, son los más beneficiados por las arcas públicas como consecuencia de su mayor representación en las instituciones. La cifra, de todos modos, es engañosa puesto que se contabilizan por separado al PSOE, que ingresó 62,5 millones, y al Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), 9,6 millones.
Hecha esta diferenciación, el PP es la fuerza que percibe más recursos del Estado, con 65,6 millones de euros. El grueso procede de los 25,5 millones de euros que asigna el ministerio del Interior, 24,3 para gastos de funcionamiento y 1,2 para seguridad. El resto se desglosa entre la aportación de las Cortes, 5,5 millones; 19,2 millones de las distintas asambleas legislativas autonómicas; y 14,7 de las corporaciones locales, junto a otras aportaciones menores.
El PSOE también cobró 25 millones de euros de Interior para sus gastos corrientes y de seguridad y 22,3 millones de las Cortes y de las asambleas legislativas de las diferentes comunidades, así como otros 14 millones de las corporaciones municipales. Socialistas y populares acapararon asimismo casi la totalidad de la partida destinada a gastos de seguridad para sus cargos públicos.
Las cuotas apenas suponen un 10%
Las cuotas que pagan los afiliados a sus respectivos partidos suponen una parte poco relevante de los recursos económicos de las organizaciones políticas. Los militantes socialistas aportaron 11,3 millones de euros, de los que 8,8 millones corresponden al PSOE y 2,5 millones entraron en las cuentas del PSC. El PP recaudó por esta vía 10,1 millones de euros, según reseña el informe del Tribunal de Cuentas. Esto supone un 10% respecto al dinero total de las subvenciones.
En el resto de fuerzas políticas la situación no es distinta. Izquierda Unida percibió por cuotas de sus afiliados 1,8 millones; ERC poco más de un millón; el PNV, 600.000 euros; e Iniciativa per Catalunya, algo más de 200.000.








