Solidaritat Catalana pide un tiro en la nuca para el presidente de C’s, Albert Rivera
C’s emprenderá acciones legales si Laporta no expulsa a los responsables de esta amenaza, Mercè Escarra y Rubén Novoa
Barcelona. Ciutadans (C’s) ha pedido por escrito a Joan Laporta que expulse de las filas de Solidaritat Catalana per la Independència (SI) a sus candidatos por Girona, Rubén Novoa y Mercè Escarrà, tras pedir en Facebook “un tiro en la nuca para Albert Rivera” y verter otros insultos de carácter xenófobo y homófobo*. En caso contrario, el portavoz de C’s, Jordi Cañas, ha anunciado que C’s emprenderá acciones legales.
Cañas, ha declarado, en este sentido, que “el partido de Laporta es el ejemplo de un partido que se presenta a las elecciones con candidatos que fomentan el terrorismo y hacen apología constante de la violencia y del odio”: “Es preocupante y una mala noticia para la democracia que puedan entrar en el Parlament porque en su programa llevan como prioridad saltarse la ley y declarar la independencia unilateral, ilegalizar la oficialidad del castellano en Cataluña y en sus filas tienen candidatos de esta índole”.
“La ley de partidos dice claramente que no se puede hacer apología de la violencia y del terrorismo, de hecho, según la ley los partidos deben condenar este tipo de acciones, y no se pueden presentar partidos que no siguen la legalidad”, explica Cañas, y añade: “Nuestra acción va dirigida a evitar que los partidos que amparan la violencia entren en las instituciones de Cataluña”.
En el perfil de Mercè Escarra de Facebook, al que C’s tuvo acceso este verano, Novoa realiza un chiste sobre la muerte de policías en casos de terrorismo, afirma que “los gays son unos degenerados”, pide “insecticida para las ratas españolas” y la vuelta de Terra Lluire.
Desde El Reformista como es tradición defendemos la libertad y entendemos que cualquier forma de violencia no solo descalifica al agresor sino que muestra a las claras el talante de su ideología. De todos es sabído que Laporta ha flirteado con todo el espectro del nazionalismo catalán, en busca de un hueco para seguir alimentando su ego y vivir en el machito de la vida pública. Pero en política no todo es tolerable.
Si en España estamos viviendo las consecuencias de la pérdida de valores, en Cataluña la situación se agrava en extremo. Las consecuencias de la ingeniería social y el adoctrinamiento sobre la masa, se muestran en la cultura de odio, la separación y la violencia como vehículo de expresión de unas ideas caducas y trasnochadas. Ideas con piés de barro, fundamentadas en mentiras cuyo único destino es el dolor y la pobreza para la región catalana.
Del mísmo modo que hemos echado al terrorismo de nuestras instituciones, con algunas salvedades en las vascongadas, no puede permitirse que apologetas de la violencia disfruten de las bondades de la democracia, no se pueden cometer los mismos errores que permitieron, en la Alemania de los años 20, que los nazis, encabezados por Hitler, asecendieran al poder. Los liberales defendemos la libertad individual, y para que esta prevalezca, debe estar ausente la violencia, el terror, la amenaza y cualquier otra forma de dominio.








